El repartidor que protagoniza este vídeo solamente venía a hacer su trabajo: entregar paquetes a domicilio. Pero en cambio, se encontró con una situación bastante extraña. En primer lugar lo recibió un señor que carecía de la vista y que al no poder firmar llamó a su esposa para que lo ayudara. La segunda sorpresa vino cuando está bajo, rebotando desvergonzadamente las tetas más grandes que el repartidor había visto en su vida. En lugar de tener un poco de decoro en presencia de su marido, la mujer parecía más bien mostrar aún más sus tetas al desconocido. Lo último vino cuando ella abrió el paquete, sacando un consolador de dentro, algo que su marido ni siquiera sabía que su esposa había ordenado.
El sujeto empezó a captar más o menos que estaba sucediendo allí: el marido ciego llevaba tiempo sin darle satisfacción sexual a su mujer, por eso la tetona había ordenado un consolador para satisfacerse ella misma y de paso seducir al suertudo que fuera a hacer la entrega. Siguiéndola a la ducha, la encuentra muy cachonda y deseosa de ser follada. El sujeto cumple sus deseos, metiéndosela duro en todas las posiciones y sin que el marido ciego llegue a enterarse de nada.









